Las virtudes ocultas del grupo Anfas

Esta es la casa de aire donde queremos vivir, rincón donde se escriben los poemas mientras fuera alguien contempla el fulgor de una luz. Si lo deseas también puedes entrar.

Elena Beltrán. Foto: Mikel Saiz.

(De izquierda a derecha) Dámaris Fernández, Isabel Bayes, Jon Baztalena, Bárbara Trevor, Sheila Esparza, Vanessa Alonso, MªJesús Goñi, Isabel García, José Luis Allo y Victorio Latasa.

Frente a un micrófono Jon Baztalena se aclara la voz. «Buenas tardes, gracias por venir. Quiero dedicar esta poesía a mi tía: Soy de trapo, tengo los brazos de trapo y mis piernas también son de trapo«. Con voz nerviosa este joven, integrante del grupo Anfas inauguró el pasado jueves en la Casa de la Juventud en un recital de poesía en el que se explotan y exhiben las virtudes ocultas de esta asociación. Jon y sus otros compañeros afinaron la voz, soltaron nervios y recitaron como colosos. «Mi tronco está hecho de trapo, mis ojos son de trapo y sus rizadas pestañas de trapo adornan mis ojos de trapo«. Prosiguió Jon que poco a poco fue cogiendo seguridad en el escenario y sus manos dejaron de temblar sujetando el papel. «Mis orejas pegadas de trapo están hechas y mi boca y mis labios de trapo se hicieron«. Su voz ya sonaba segura y tranquila aunque hasta hace poco Jon solo había leído poesía en el instituto. «Pero no tengo dientes hechos de trapo y no puedo morder tu camisa de trapo» continuó el recitador contento y satisfecho. «Mi lengua de trapo se pega en mi paladar seco de trapo.» Concluyó el joven rapsoda sonriendo, en un escenario frente al público, junto a siete personas como él.

Tras finalizar su poema Jon se sentó de nuevo en su silla, con la satisfacción de haber leído con tanto sentimiento y sin casi ninguna dificultad. Junto a él estaban los otros siete autogestores de Anfas de entre 19 y 62 años pertenecientes al Grupo de Poesía Fácil que dirigen dos poetas navarros afiliados al Ateneo Navarro: Isabel García Hualde y José Luis Allo. La poetisa aseguró que es importante «que se les escuche, lo necesitan como respirar y hasta ahora no se les ha escuchado. Tienen ilusiones como todo el mundo y por eso van a por ello».

Para este recital, cada miembro del grupo preparó un total de tres poesías y las leyeron de una en una en tres rondas. Es el primer año que se organiza esta actividad, que comenzó en octubre de 2013 y consiste en una reunión cada tres semanas. «En las reuniones que teníamos nos explicaban poesía, nos enseñaban a entenderla. Nos enseñaban términos, cómo se cuentan estrofas, qué era un verso, una rima…» explica uno de los miembros del grupo Victorio Latasa. Pero además durante el espectáculo quedó patente que sus profesores del curso les habían enseñado a tener su propio criterio de poesía. «Para este recital los profesores me habían planteado leer una poesía, pero yo les pedí leer otra que se llama Invictus que sale en la película de Mandela, porque reflejaba mucho como soy» aclaró Victorio . O como especificó otra de las lectoras del recital Sheila Esparza. «Teníamos unos poemas pensados, pero finalmente los cambiamos porque me apetecían unos un poquito mas cañeros«.

El desarrollo de la actuación fue muy personal gracias a las dedicaciones que hicieron los recitadores, desde la que hizo Jon a su tía, a otras como la de Sheila Esparza que animaba a la victoria de Osasuna «Este poema se lo merece Osasuna, porque ya solo se puede ganar, que va un poco mal cayendo y cayendo pero yo sé que al final encontrarán la suerte». Ella misma, después, llevó la velada a su parte más emotiva con otra de sus dedicatorias . El poema en la que la hizo era uno de El Ángel cuyo título era Mamá y como cabía esperar Sheila se la dedicó a su propia madre. La sorpresa vino cuando detuvo su lectura con lágrimas en los ojos, asegurando que no podía continuar, no por miedo ni nada parecido sino por lo mucho que le emocionaba este poema y lo identificada que se sentía. Su profesor José Luis acudió en su ayuda y continuó el poema, con la alumna a su lado. Sheila, que para el final de la poesía había conseguido suavizar sus emociones, terminó con los versos: «Mamá, ahora estoy segura de que tú me hubieras dado todo, y nunca me hubieras dejado solo«. El profesor le pidió disculpas a la lectora «Lamento que no lo hayas podido leer, pero en el centro nos gustaba mucho y prueba de ello es la emoción que has sentido y nos has hecho sentir, muchísimas gracias».

Otro de los momentos más impactantes del acto vino de la mano de Vanessa Alonso. Todos los autogestores habían leído poesía de los escritores más famosos como Lorca, Neruda, Borges, u Octavio Paz, sin embargo sólo Vanessa se atrevió con un poema escrito de su puño y letra. «Este poema lo he creado yo, con mi imaginación y mi entusiasmo y espero que os guste, se titula Alegría sobre ti«, además especificó que era un poema sobre los primeros amores y lo especiales que eran.

Los otros cuatro autogestores que estuvieron en el acontecimiento fueron Bárbara Trevor que recitó tres poesías de Neruda con magnífica fluidez. También estaba Isabel Bayes, quien deleitó al público con haikus de poetas de gran renombre: Basho, Octavio Paz y Borges. A ellas las acompañaban MªJesús Goñi y Damaris Fernández.

El Grupo «Somos un grupo de autogestores de los seis que hay en Navarra. El nuestro lo lleva una chica que se llama Sonia. Ella nos reunió para ver si nos queríamos apuntar y por supuesto lo hicimos» explicó MªJesús Goñi sobre el origen de la iniciativa. Se trata de un taller de poesía pero más fácil. «Nosotros no entendíamos que ojos como el mar era una metáfora hasta que nos explicaron las comparaciones», añadió Bárbara. Victorio continó «nos enseñaron a medir los versos y las estrofas, a estructurar un poema. También dimos clases sobre el significado de los términos». Por otro lado también les han enseñado a hablar en público. «Semanas antes de actuar hacíamos ensayos de las poesías que íbamos a leer en este día» explicó Bárbara. Para los autogestores , integrantes de Anfas, este curso ha sido algo muy gratificante y satisfactorio. «Lo más importante ha sido quedarnos satisfechos con nosotros mismos» comentó Jon. Pero ellos no han sido los únicos que han aprendido de esta experiencia, los profesores Isabel García y José Luis Allo también se sienten afortunados. «Aunque ya llevo 14 años yendo a un centro de discapacitados en Cáceres para recitar poesía, nunca había hecho un taller. Solo el entusiasmo que ponen ya compensa cualquier esfuerzo que haya que hacer» comentó Allo. Su compañera concluyo que «Es humano y entrañable. Te hace vivir la realidad dentro de los sueños. Además ellos son conscientes de que pueden y de que entre todos vamos a por ello».


FUENTE: Diario de Noticias, 23/06/14

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